De vez en cuando se antoja un dulce, un pastel y bebidas endulzadas. Estos alimentos y bebidas hacen agua a la boca, pero para nada son nutritivos.
Esto es porque contienen calorías vacías que, aunque son transformadas por el cuerpo en glucosa para beneficiar a las células del sistema nervioso, al cerebro y a los músculos, suelen acumularse como grasa o tejido adiposo en los muslos, cadera y abdomen.
Luisa Martín Rueda, autora del libro Vivir sin azúcar, asegura que el azúcar refinada “desencadena una producción excesiva de insulina, hormona encargada de llevar el azúcar a las células. Cuando esta situación del hiperinsulinismo se vuelve crónica, se produce una alteración del metabolismo, y entonces, cualquier cosa que se coma, lo que sea, puede almacenarse en forma de grasa".
La clave está en recordar que todo en exceso es malo. El azúcar tiene sus beneficios, como la energía para el organismo, pero consumir de más puede alterar significativamente tus niveles de glucosa, la cual debes vigilar con mucha atención.
Así que una buena alternativa para ti, si no quieres dejar de comer dulce, es elegir hidratos de carbono buenos, como frutas y cereales integrales. Además, visita periódicamente a tu Médico, él sabrá qué alimentos son mejores para ti y en qué cantidades.
De : Yo con Diabetes, sept 2010
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